La Ascensión del Señor es una de las festividades más importantes del calendario cristiano. Conmemora el momento en que Jesús, cuarenta días después de su Resurrección, ascendió al cielo en cuerpo y alma en presencia de sus apóstoles.
Puntos clave para entender su significado:
El relato bíblico: Según los Hechos de los Apóstoles y los Evangelios (como Lucas y Marcos), Jesús se reunió con sus discípulos en el Monte de los Olivos. Tras darles sus últimas instrucciones, fue "elevado al cielo" hasta que una nube lo ocultó de sus ojos.
El fin de su vida terrenal: Este evento marca el final de la presencia física de Jesús en la Tierra y el inicio de su glorificación, sentándose "a la derecha de Dios Padre".
La gran misión: Antes de partir, Jesús les encarga a sus apóstoles la misión de evangelizar: "Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda la creación".
La promesa del Espíritu Santo: Jesús les pide que no dejen Jerusalén hasta que reciban la fuerza de lo alto. La Ascensión es el paso previo a Pentecostés (la venida del Espíritu Santo), que se celebra diez días después.
¿Cuándo se celebra?
Tradicionalmente se celebra 40 días después del Domingo de Resurrección (siempre cae un jueves). Sin embargo, en muchos lugares la festividad se traslada al domingo siguiente para que coincida con la liturgia dominical.
En resumen, para los cristianos la Ascensión no es una despedida triste, sino un acto de esperanza: celebra que Cristo ha abierto el camino al cielo para la humanidad y que, aunque no está físicamente, permanece presente a través de su Espíritu.


No hay comentarios:
Publicar un comentario